Mayo con Maria

photo_2017-04-28_21-22-40Rezo

El rezo del Rosario no es una cuestión de fórmulas que se repiten, sino una forma de entrar en conversación coloquial con María, para transmitir nuestros sentimientos, para confiarle nuestras penas, para abrir nuestro corazón y, finalmente, para aceptar la voluntad de Dios.

Promesas dadas al Beato Alano de La Roche

  1. Quien fielmente me sirva rezando el Rosario ha de recibir signos de gracia.
  2. Prometo mi protección especial y las mayores gracias a todos aquellos que recen el Rosario.
  3. El Rosario es un arma potente contra el infierno; él destruirá los vicios, liberará del pecado, disipará las herejías.
  4. El Rosario hará florecer las virtudes y las buenas obras y obtendrá para las almas las más abundantes misericordias de Dios; él sustituirá en los corazones de los hombres el amor vacío del mundo con el amor de Dios, elevando el deseo de los bienes celestiales y eternos.
  5. Quien confíe en mí, rezando el Rosario, no será vencido en las adversidades.
  6. Quien rece devotamente el Rosario, meditando los misterios, no será castigado por la justicia de Dios; si es pecador, se convertirá; el justo crecerá en la gracia y se hará digno de la vida eterna.
  7. Los verdaderos devotos a mi Rosario, en la hora de la muerte, no morirán sin los Sacramentos.
  8. Aquellos que recen mi Rosario hallarán durante su vida y en la hora de la muerte, la luz de Dios y la plenitud de sus gracias y participarán de los méritos de los Santos en el Paraíso.
  9. Cada día libraré del Purgatorio a las almas devotas de mi Rosario.
  10. Los verdaderos hijos de mi Rosario se alegrarán con gran gloria en el cielo.
  11. Todo lo que pidiereis en el Rosario, lo obtendréis.
  12. Aquellos que difundan mi Rosario serán socorridos por mí, en todas sus necesidades.
  13. Yo he obtenido de mi Hijo que todos los devotos del Rosario tengan por hermanos, durante la vida y en la hora de la muerte, a los santos del cielo.
  14. Aquellos que rezan fielmente mi Rosario son mis hijos amados, hermanos y hermanas de Jesucristo.
  15. La devoción a mi Rosario es un gran signo de predestinación.

Continua…

Nuestro Señora de Lourdes – 11 febrero

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“Yo soy la inmaculada Concepción.”

Lourdes esta situada en una posición pintoresca a las faldas de los Pirineos, llamada Tarbes-Lourdes del tiempo de San Pío X. En 1858 fue habitada solo por 4.000 personas. Cerca de la ciudad se encuentra la Gruta de Massabielle, un lugar desierto y disreputable. Una jovencita de 14 años muy buena pero enferma y privada de todo tipo de cultura, llamada Bernadette Soubirous, 1844 – 1879, fue bendecida en 1858 por dieciocho apariciones de la Santa Virgen María.

Primera aparición (11 febrero) – Con las tres hermanas menores y otras chicas, la pequeña vidente fue a recoger la leña en la ribera del río Gave; llegando a la proximidad de la Gruta de Massabielle, así Bernardita describe el encuentro: “de repente advirtió un gran ruido parecido a un golpe de trueno.
Miré a la derecha, a mano izquierda y sobre los árboles de la orilla, pero nada se movía; ¡creí haberme engañado, pero oí un nuevo ruido parecido al primero, Oh! Entonces tuve miedo y me levanté de pie.
No supe qué pensar, cuando volteando la cabeza hacia la gruta, vi solamente en una de las aberturas de la roca tan solo una rosa salvaje agitarse como si pasara un fuerte viento. Al mismo tiempo que salí del interno de la Gruta una nube color oro; poco después una Señora joven y bella, como nunca había visto, vestía un traje blanco, brillante y de un tejido desconocido, ajustado al talle con un cinta azul; largo velo blanco caía hasta los pies envolviendo todo el cuerpo. Los pies, de una limpieza virginal y descalzos, parecían apoyarse sobre el rosal silvestre. Dos rosas brillantes de color de oro cubrían la parte superior de los pies de la Santísima Virgen. Juntas sus manos ante el pecho, ofrecían una posición de oración fervorosa; tenia entre sus dedos un largo rosario blanco y dorado con una hermosa cruz de oro La Señora se coloco a la entrada de la ojiva, sobre la rosa salvaje. Enseguida me miró, me sonreí, y me hizo seña de avanzar, como si Ella fuera mi mamá. El miedo me paso, pero me pareció de no saber donde me encontraba. Me froté los ojos, pero la Señora siempre estuvo allí que continuaba a sonreírme y a hacerme entender que no me engañaba.
Sin darme cuenta de lo que hacia, tomé el Rosario del bolsillo y me metí de rodillas. La Señora aprobó con una seña en el rostro y tomo entre los dedos la corona del Rosario que tenia sobre el brazo derecho.
Cuando quise iniciar el rezo del Rosario y llevar la mano a la frente, mi brazo quedó como paralítico y sólo después de que la Señora se persignó, también pude persignarme como Ella. La Señora me dejó rezar sola, hacia pasar entre los dedos las cuentas de la corona, pero no habló; solamente al final de cada decena dijo conmigo: Gloria Patri, et Figlio, et Spiritui Sancto. Acabado el rezo del Rosario la Señora regresó dentro de la roca y la nube de oro desapareció con Ella.” Continua…

Presentación del Señor

dcbae858a336723e7bd8e63f28533951“Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos”.

Lucas 2

El Dolor de María
de Enrique Suso

Del Librito de la Eterna Sabiduría

Pura Señora y noble Reina del cielo y de la tierra, toca mi corazón petrificado con el mar de lágrimas que has derramado por la amarga tribulación de tu Amado Hijo, debajo de la mísera cruz, a fin que este corazón se enternezca y puede comprenderte, De hecho, la pasión del corazón es de tal naturaleza que nadie la conoce bien, si no quien la ha probado. Ah, ahora toca mi corazón, Señora, con tus tristes expresiones y pocas palabras como te comportaste debajo de la cruz cuando viste a tu Amado Hijo morir tan dolorosamente.

RESPUESTA: Tú tienes que entenderlo con lamento y con dolor en el corazón. Aunque, si ahora estoy libre de cada sufrimiento, no lo estaba en aquel tiempo.

Antes de llegar al pie de la cruz había sentido grandes e indecibles dolores, especialmente cuando tuve la primera visión de mi hijo maltratado, brutalmente golpeado. A causa de esto permanecí sin fuerzas y así, agotada, fui conducida, siguiendo a mi amado Hijo, al pie de la cruz. Pero lo que me preguntas, esto es, cuál fue mi estado de ánimo y como me comporté, escúchalo, para cuantos sea posible saberlo. De hecho, no ha nacido un corazón que puede conocerlo a fondo.

Mira, todos los sufrimientos que nunca experimentará un corazón se pueden comparar al insondable dolor que mi corazón sufrió entonces, son como una gota de agua en comparación con el mar. Por lo tanto, comprende ésto: mientras más Amado y dulce es [hacia nosotros], más insoportables son su pérdida y su muerte. Nunca nació sobre la tierra alguien tan tierno. ¿Dónde se ha visto antes alguien más amoroso que mi único, tan amable y Amado por el cual y en el cual yo poseía absolutamente todo lo que este mundo podría dar? Estaba ya muerta yo misma cuando mi hermoso amor fue muerto y entonces yo morí también. Mi Amado era único y era el amor de mis amores, por eso mi sufrimiento fue único y fue sufrimiento de sufrimientos como nunca lo ha habido. Continua…