Santa Isabel de Hungaria – 17 noviembre

saint_elizabeth_of_hungary

Isabel a la edad de cuatro años fue prometida a Ludovico, hijo y herede del soberano de Turingia, y para recibir una educación apropiada a su futuro rango de duquesa de Turingia Isabel es obligada a dejar su país natal para transferirse en el reino de su futuro esposo, o sea a la corte de Turingia.

El matrimonio de Isabel fué feliz “Si yo amo tanto a una criatura mortal – decía Isabel – a la fiel Isentrude – cuanto tendría que amar de más al Señor”. Isabel amaba tiernamente a Ludovico y Ludovico la amaba a ella, por su belleza, su gentileza y su gracia. En la corte la Duquesa era casi despreciada por la sencillez en el vestir y por la modestia en el vivir.

Apoyada por el consorte, Isabel dedicaba mucho tiempo a las oraciones y ejecutaba con generosidad las obras de misericordia hacia los pobres, los leprosos, los apestados, los enfermos en general y los necesitados, se consagraba en lo promoción de la justicia social.

Su amor por los pobres esta abundantemente documentado y todavía es digno de de notar el milagro del pan transformado en rosas, se afirma que un día Ludovico la encontró mientras corría por la calle con su mandil lleno de pan por los pobres, le preguntó que era lo que llevaba, ella dejó caer el mandil y en lugar del pan aparecieron magnificas y frescas rosas.

Santa Isabel creatura muy humilde tenia escondidas, las visiones y las platicas angelicales como las visiones mismas de Jesus que la confortaba, la alentaba y la raptaba en el extasis. Santa Isabel temia de ser alabado por los hombres y de ser presa del orgullo alimentado del viento de la adulación de los hombres porque despreciaba las cosas vanas del mundo y habia escogido el vivir humildemente, ella una princesa, abierta hacia el amor de Dios y al socorro de los que sufren.

Su increible amor por Jesus la volvio hija predilecta y atraves de Ella Dios da testimonianza. S. Isabel hizo resucitar muertos, mas de 16, tuvo tambien el don y el privilegio de la curación de un ciego de nacimiento, y una lista de curaciones increibles, esta abundancia de milagros da testimonio y proclama Su Santidad.
En el dia del traslado de su santisimo cuerpo, despues de que fue colocado en el ataud de plomo, levantada sobre la tierra, sellada con los sellos de los obispos y de los ministros eclesiasticos, con el testimonio de los religiosos, en el sarcofago abierto al dia siguiente para distribuir las reliquias, fue encontrado un perfume de un aceite extraordinario que salia abudantemente de los huesos de ella. Todo esto se manifiesta hasta ahora a aquellos que la observan.

En la tumba de Santa Isabel, por sus meritos, viene donada la vista a los ciegos, el oido a los sordos, el paralitico camina, el mudo habla, los prisioneros se liberan de las cadenas y de la carcel, epilepticos y los furiosos se curan, los endemoniados vienen liberados, los muertos resucitan, los leprosos vienen curados, y acudiendo en multitud el pueblo obtiene el deseado alivio para las diversas enfermedades. Asi cada uno obtiene aquello que implora con la debida humildad, recibe aquello que pide con ardor sincero, puesto que la puerta de la gracia se abre a quien la toca con la tenacidad de la devoción. Y no es tan solo la enfermedad corporal que encuentra cura y alivio sino que hasta el mal espiritual.

Tambien nosotros podemos dirigirnos a esta gran Santa, ala gloriosa Isabel a ella que puede volverse la abogada de nuestras culpas, y obtener atraves de sus meritos aquello que podamos pedir. Apuremonos si somos hambrientos para ser satisfechos, que los jovenes reconozcan aquella que resucita a los muertos, las jovenes vean en Ella brillar la virtud de la castidad y los necesitados vean en Ella su apoyo y su consolación.
La invoque el afligido como consoladora, la invoque hasta el culpable para que sea convertido, la invoque el debil, el necesitado para que reciban el aliento y la satisfacción, la invoquequien en la tribulación ha necesidad de ayuda.

Santa Isabel es consuelo de los afligidos, da satisfacción a los necesitados, alivio a los oprimidos. Atraves de ella no puede ser negada la suplica sincera, la oración ferviente envueltade lagrimas. No Puede ignorar a aquellos que en el propio sufirmiento aprendio la comprension hacia los demas, aquellos que en la privación personal aprendio a comprender, aquellos con los que fue generosa, es mas predica obras de misericordia al escuchar las suplicas de los pobres.

Con la fe de ser escuchados dirijamonos todos humildemente a ella como refugio especial, vayamos todos suplicantes.
Todas las creaturas del mundo vean en ella la divina clemencia y en particular en que modo Jesus abrio la puerta de la misericordia por Su Intercesion, Por amor a Jesus Isabel desprecio los bienes terrenales y cada vanidad del mundo. Ellos vio, lo amo de verdad, crean firmemente en el, pidamos a esta luminosa Santa de obtener de Dios el don de la fe verdadera, que nos de la conversion continua del corazon para poder volar en el amor puro de Dios. Continua…

Anuncios

Día de Todos los Santos – 1 noviembre

La vocación del cristiano es la santidad, en todo momento de la vida. En la primavera de la juventud, en la plenitud del verano de la edad madura, y después también en el otoño y en el invierno de la vejez, y por último, en la hora de la muerte».

Juan Pablo II

San Juan Bosco
Un gran apóstol de la juventud. Su vida fue un verdadero, justo y gran martirio una vida de trabajo colosal que daba la impresión de estar oprimido con solo verlo.

San Francisco
El pobre de Asís, el cantante de la alegría perfecta. El personaje más famoso de todos los santos y amado en todo el mundo.

San Antonio de Padua
Su doctrina extraordinaria fue acompañada por los prodigios de todo. San Francisco le llamó confidencial: mi Obispo.

Santa Isabel de Hungría
Princesa santa que ayuda a los leprosos y enfermos sin curación en la penitencia extrema e intensa caridad.

Fraile Antonio Galvão
Alimentó la espiritualidad franciscana y abrazó el alma ardiente de amor en la vida religiosa.

Santa Gemma Galgani
Esta Santa con los estigmas fascina por sus experiencias espirituales y místicas. Diálogos con los ángeles, y éxtasis…

Santa Rita de Cascia
Santa Rita es uno de los santos más queridos de hoy, el tema de una extraordinaria devoción popular, porque es amada por el pueblo que la sienten muy cerca.

Santa Catalina Labouré
Era una monja humilde, mística, simple y angelical. Mensajera de la Medalla Milagrosa. No encontró ninguna dificultad para vivir una vida de sacrificio en la oración y la mortificación.

Santa Lucía Virgen
Con su martirio dio a la historia su grito de amor a Jesús.

Santa Teresita del Niño Jesús
Santa Teresa de Lisieux trastorna la Iglesia y el mundo con un huracán de gloria.

Santa Margarita María de Alacoque – 16 Octubre

margaretmary Nació en la villa de Lhautecour, el lunes 22 de Julio de 1647 y fue bautizada el 25 del mismo mes. Hizo su priemera comunión a los nueve años y, en el contacto sacramental de su alma con el Señor, Jesús llegó a ser su Maestro y le cautivó el corazón. Así, lo comprende: “Mi único Amor, cuánto os debo al haberme habitado desde mi tierna juventud, tomando posesión de mi corazón”.

Tras una infancia de sufrimientos, Margarita María corona su devoción entrando en el monasterio de la visitación de Parray le Monial. Tras dos meses, vistió el Santo Hábito el 25 de Agosto de 1671 a la edad de 24 años. Su alma ya estaba libre de cadenas humanas para adorar y sufrir por su amado Jesús. Así lo comprende la Santa: “Sentí mi corazón lleno de Dios, su conversación era tan dulce que solía pasar tres horas sin sentimiento alguno y sin ni siquiera adormecerme…”.

Durante la vida monástica soporta humillaciones y mortificaciones. Lucha contra las repugnancias. Acepta las flores y las espinas de la Cruz, pero descansa en el pecho de Nuestro Señor: “Él, me hizo descansar en su regazo y allí me descubrió las maravillas de su Amor y los inexplicables secretos de su Sagrado Corazón, que siempre había tenido escondidos”.

Jesús le concede, como promesa de su amor, una chispa de su llama, que escondió en el costado de Margarita María, que la consumirá hasta el momento extremo. Su ardor no se podrá apagar, sino hasta encontrar algo de refigerio en el derramamiento de sangre. Jesús le advierte: “He cerrado la herida de tu costado, pero el dolor continuará para siempre”.
No conseguía dormir, pues la herida le ardía tan fuerte que la consumía y le quemaba por dentro.

El dolor en el costado se renovaba los primeros viernes de cada mes del modo siguiente: “el Sagrado Corazón se me aparecía como un sol fulgurante de vivísima luz, que parecía reducirme a cenizas: entonces, en aquel momento, mi Divino Maestro, me explicaba lo que querí de mí y me revelaba los secretos de su admirable Corazón”.

El Señor ñe dio una gran corona de espinas: “Hija mia, recibe esta corona en señal de la que pronto te será dada para modelarte conforme a mí…Estas espinas te harán sentir, de tal modo sus pinchos, que tendrás necesidad de la fuerza de mi amor para soportar el dolor”. Entonces, no entendí lo que me decía, pero bien pronto comprendí los efectos que le seguían: dos terribles golpes recibidos en la cabeza, de modo que, desde entonces, me parecía tenerla ceñida pos agudísimas espinas”.

 

Las grandes visiones

  1. Jesús se apareció a Margarita María y la invitó a ocupar el sitio que San Juan había ocupado durante la Última Cena, y le dijo: “mi Divino Corazón está tan apasionado por los hombres que, no pudiendo contener en sí las llamas de su ardiente caridad, necesita expandirlas. Te he elegido para cumplir este gran designio: para que todo sea hecho por mí”.
  2. El Corazón de Jesús se manifestó sobre un trono de llamas más radiante que el sol, y transparentes como el cristal, rodeado de una corona de espinas, simbolizando las heridas infringidas por nuestros pecados y encabezado por una cruz.
  3. Jesús se presentó a Margarita María todo fulgurante de gloria, con sus cinco llagas brillantes como soles, y, por aquella sagrada humanidad, salían llamas por todas partes, pero, sobre todo, de su admirable pecho, que asemejaba a un horno, y, estando abierto, ella descubrió en el amable y amante Corazón, la verdadera fuente de las llamas. Jesús la solicitó para hacer la Comunión el primer viernes de cada mes y para postrarse con la cara en tierra desde las once de la noche, entre el jueves y el viernes”.
  4. Jesús le dijo que se sentía herido por las irreverencias de los fieles, y añadió: “Lo que más me duele, es que lo hacen los consagrados”.

La práctica devocional, de la Iglesia Católica Romana de los “Los Primeros viernes de cada mes” tuvo origen por Santa Margarita María de Alacoque, surgida de la “Gran Promesa” revelada por el mismo Jesús. Continua…