Novena a San José – comienza el 10 de marzo

torres_clemente_de-zzz-st_joseph_with_the_infant_christNovena a San José, Protector de la familia y de la Iglesia, por la fiesta del 19 de marzo.

San José, fiel padre proveedor del Divino Niño, esposo virginal de la madre de Dios, protector poderoso de la Santa Iglesia, venimos a ti para encomendarnos a tu protección especial.

Nada buscaste en este mundo sino la gloria de Dios y el bien del prójimo. Totalmente entregado al salvador, tu felicidad consistía en orar, en trabajar, en sacrificarte, en sufrir, en morir por El.

Fuiste un desconocido en este mundo pero íntimo de Jesús. Su mirada reposaba confiadamente en tu vida simple y oculta en El.

San José, has ayudado ya a tantos hombres, recurrimos a tí con entera confianza. Tú ves a la luz de Dios nuestras necesidades, tu conoces nuestras preocupaciones, nuestras dificultades, nuestras penas. Solicitamos a tu paternal amabilidad este asunto particular… (pedir por tu intención).

La ponemos entre tus manos que protegieron al Niño Jesús, pero antes que nada pide para nosotros las gracias de no separarnos nunca de Jesús por el pecado mortal, de conocerlo y de amarlo cada vez más, así como a su Santa Madre, de vivir siempre en presencia de Dios, de hacer todo en función de su gloria y el bien de las demás almas y de lograr algún día ver a Dios para alabarlo eternamente contigo.

Así sea.

Padre Nuestro, Ave María, Gloria

 

Continua: San José el Patriarca

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Diez Mandamientos

La observancia de los Diez Mandamientos es necesaria para caminar hacia la libertad; la primera libertad. San Agustín escribe a este respecto: “Consiste en estar libre de crímenes… como el asesinato, el adulterio, la fornicación, el robo, el fraude, el sacrilegio y así sucesivamente Cuando uno comienza a a no tener ninguno de estos crímenes, comienza a levantar la cabeza hacia la libertad, pero esto es sólo el principio de la libertad, la libertad perfecta…”.

I Mandamiento

“Yo soy el Señor tu Dios, el que te sacó de Egipto, de la condición de esclavitud: no pondrás otros dioses frente a Mí. No te harás ídolos ni imagen alguna de lo que hay en el cielo, de lo que hay en la tierra ni de lo que está bajo la tierra. No te postrarás ante ellos ni les servirás”.
(Éx 20,2-5)

Además de caer en los vicios por la concupiscencia, el hombre también es propenso a fabricarse ídolos.Por lo demás, sabemos que nadie puede, con sus solas fuerzas, rechazar las tentaciones que vendrán y que pueden generar en deseos irrefrenables y codicias. Para afrontarlas con éxito y no distraernos, fortalecermos la voluntad y pondremos todo nuestro empeño en tan noble reto.

La firmeza y la voluntad pueden decaer en las personas. Todo Amor será alimentado durante su existencia, pues podemos tropezar en la debilidad y acabar en el olvido.

El pensamiento es el origen de la acción, por eso procuraremos concentrarlo en pensamientos positivos: así nuestra acción no dependerá de las apetencias malsanas y se desvanecerán nuestros deseos de acaparar.

“Yo soy el Señor tu Dios”.

En todo instante podemos percibir la presencia de Dios: en la melodia del gorgoteo de la agua de manantial, en el suave perfume de las flores, en el susurro de la brisa primaveral; porque las maravillas de la naturaleza brotan y cantan sus prodigios. Desde la humilde brizna de la hierba hasta el tintileo de una estrella en el firmamento. Desde un insignificante grano de arena hasta la inmensidad del espacio infinito. Desde una gota de rocio hasta la inmensidad de los mares.

“No tendrás otro Dios fuera de Mí”.

Es un mandato para no crearse ídolos y ser libres de ellos. No podemos construir altares a dioses como hizo el pueblo de Israel. Sólo en Dios podemos encontrar el fin de toda acción y su sentido. Porque Él es nuestro Creador, nuestro Salvador, El que nos ama: sentido y fin de nuestra vida.

Sólo el que permanece unido a Dios, con constancia, por medio de la oración, estará libre de los dioses del mundo. En Él descubrimos el verdadero Amor y aprendemos a serle fieles en nuestra vida y blinda una eternidad de gozo.

El primer mandamiento es un acto de amor hacia nosostros mismos, porque nos franquea el camino para ser auténticos hombres y mujeres. Todos los pecados nacen de la idolatria, pues acostumbramos a hacer dioses de carrera, poder, sueldo.

“Este mandamiento que hoy te doy no es demasiado alto para tí, ni está lejos de tí. No está en el cielo para que digas ¿quién subirá por nosotros al cielo para cogerlo, oirlo y poderlo seguir?. Pues esta palabra está cerca de tí, está en tu boca y en tu corazón: para que lo pongas en práctica”.
(Dt 30, 11-14).

Continua: II Mandamiento…

San Juan Bosco – 31 enero

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Don Bosco era simpre afable y, cuando acogía a un nuevo alumno en el Oratorio, tras haber conquistado su corazón con preguntas joviales, les preguntaba: “¿Tú quieres ser mi amigo?. Quiero ayudarte a salvar tu alma. ¿Comprendes lo que quiero de tí?. Quiero que vayamos juntos al paraiso”. Y, entre tanto, su ojo escrutador lo penetraba todo y adivinaba el carácter, la mente y el corazón. Conocida la capacidad del alumno, lo atraía hacia sí dulce y fuertemente, como ningún otro estaba en condiciones de hacer.

El Santo les decía: “Jugad, saltad, divertíos, pero no pequéis”. Don Bosco es el gran buen hombre de este mundo, pero frente a la ofensa a Dios llega a ser inexorable.” Y continuaba: “Seréis felices en la madurez si al final de la juventud observáis los Divinos Mandamientos, y lo que os atormentará, más que nada a la hora de la muerte, es el haber adquirido malas costumbres en la juventud”. Después se dirigió a los educadores: “No dejéis a los alevines nunca solos, en cuanto os sea posible, precededles al lugar donde deban reunirse: estad con ellos hasta que se hagan cargo los unos con los otros para asistirlos: sobre todo que nunca estén desocupados”.

A la pregunta del secreto para ser el patrón de muchos corazones, responde el Santo: “Religión y razón son los dos pilares de mi sistema de educación. El educador debe convencerse de que todos, o casi todos de estos queridos jóvenes;tienen una inteligencia natural para conocer el bien que ellos hacen personalmente, y a la vez están dotados de un corazón sensible, fácilmente abierto al reconocimiento. Cuando se esté juntos, con la ayuda del Señor, haced entrad en sus almas los principales misterios de nuestra Santa Religión, que nos recuerda el amor inmenso que Dios tiene al hombre: cuando se llegue a hacer vibrar en su corazón la cuerda del reconocimiento a cambio de los beneficios que hemos compartido largamente,cuando finalmente con el pilar de la razón se ha hecho que el verdadero reconocimiento del Señor se desarrolle y respalde con el querer, con respecto a los preceptos, especialmente aquellos que inculcan la observancia de nuestros deberes recíprocos …

La Religión, en este sistema,hace de bozal en la boca del ardiente corcel que lo domina: la razón luego hace lo que la brida, que presionando produce el efecto que se quiere obtener. Religión verdadera, sincera, que domine las acciones de la juventud: religión que, rectamente aplicada en los santos principios que regula toda sus acciones. He aquí, en dos palabras, resumido, el sistema que sigo. Continua…


Don Bosco ha vivido en lo sobrenatural y ha hecho grandes prodigios, puesto que, a través de una fervorosa y constante oración, estaba en contacto permanente con la Virgen María y Jesús. Sin la plegaria, en efecto, es imposible el camino espiritual, si se quiere seguir las Huellas de Jesús.

Si sientes en tu corazón la invitación de Jesús puedes orar desde tu habitación: pincha aquí y encontrarás un maravilloso grupo de oración. Así podrás unirte espiritualmente a tantos buenos hermanos esparcidos por los cinco continentes y tu vida cambiará.

Si deseas recibir el folleto rellena el formulario y lo recibirás sin gasto ni obligación de ningún tipo, excepto el de la oración. Los datos enviados están tutelados por ley y están considerados reservados.